viernes, 17 de septiembre de 2010

Manifiesto del idiotismo útil

Creemos firmemente que hay un orden natural que rige cada uno de los aspectos de las relaciones sociales (de ahora en más le llamaremos el Orden), habiendo nacido algunos para mandar y otros para obedecer. No tenemos claro el criterio por el que uno está de un lado y no de otro, simplemente sabemos que es así. Cualquier tentativa de subvertir o modificar el Orden tiene "olor a política" y eso no es en lo absoluto de nuestro agrado. No admitimos buscar en la historia las explicaciones del presente ya que eso sería "vivir en el pasado" o "mirar para atrás". Los trabajadores que realizan huelgas o reclamos son vagos, a la fábrica, o a la oficina, se va a trabajar. Los estudiantes no deben tomar establecimientos educativos, ni hacer marchas, ni mucho menos "hacer política". A la escuela, o a la universidad, se va estudiar, sobre todo a la pública, la cual pagamos con los impuestos que nos roban los políticos. Quién esté en desacuerdo con el Orden siempre tendrá la opción de irse a vivir a Cuba. Los derechos humanos son para la "gente común", no para los delincuentes. A las personas que no comulgan con nuestros preceptos sólo les cabe el adjetivo de "resentidos". Generar caos en el tránsito es la más intolerable de las acciones que pueda cometer un ser humano.
En las páginas de los diarios se comenta con mayúsculas, sino NO SE COMENTA. Sólo podrá ser calificado como uno de los nuestros aquel que, siendo uno de los perjudicados por el Orden, defienda al Orden aún más que los grandes beneficiados por el mismo.

3 comentarios:

Caléndula dijo...

Y los que intentan leer la historia desde una óptica diferente son ¨nostálgicos¨. Siempre encontraremos la palabra que nomine y por ende margine, a esos que vienen a querer alterar este Orden.

Martín Espinosa dijo...

Es cierto Caléndula, pero está en nosotros luchar para que en el mañana los "nostálgicos" que añoren el Orden sean ellos. O mejor todavía: que ni lo añoren porque se hayan dado cuenta de lo equivocados que estaban...

Ricardo dijo...

Muy bueno.

Y que se apuren a irse a vivir a Cuba, que en cualquier momento se acaba la Revolución, entra McDonald´s y a otra cosa mariposa.