miércoles, 15 de septiembre de 2010

Eramos tan progres

 

Y llegó el día en que los progres de ayer se transformaron en los conservadores de hoy. 
El conservador quiere conservar un determinado estado de cosas, un statu quo, pero ¿qué situación querrá conservar la (ex) aristocracia periodística de la vanguardia progresista (Lanata, Tenembaum, Caparros)? Pareciera percibirse una nostalgia de aquello que como bien señaló Aliverti "era fácil", aunque quizás se trate de la nostalgia sabinesca de "añorar lo que nunca jamás sucedió", del dolor de ya no ser una elite fiscalizadora de la moral política. Deberían entender que son conservadores ingenuamente tardíos, porque pretenden conservar lo que no existe más, un estado de cosas que compartió su tiempo de esplendor con el de la pizza con champagne.
Si a un gobierno netamente de derecha y neoliberal lo atacás desde el lugar del denuncismo compulsivo te vas a colocar a la izquierda de ese gobierno (más por lo que representa el denunciado que por lo que realmente es el denunciante). Pero si usas el mismo método para atacar a un gobierno que, desde sus acciones, contradice muchas lógicas y lugares comunes de la derecha neoliberal, ¿dónde vas a quedar parado?, la realidad indica que más cerca de Majul o Mariano Grondona que de Osvaldo Bayer.
Habrá que aceptar que el kirchnerismo vino a pegarle una patada en culo a una considerable cantidad de certezas, incluída esa que sentíamos los domingos noventistas por la noche, cuando empezaba "Día D" y escuchábamos la canción "el perro" de Andrés Calamaro.

3 comentarios:

Nando Bonatto dijo...

Este NUNCA fue progre,apenas un mercenario.

Martín Espinosa dijo...

Nando,entonces marche un voto para la "nostalgia sabinesca".

Daniel Mancuso dijo...

muy bueno , sabias palabras las suyas...