domingo, 12 de agosto de 2007

Ocaso dominical


Fín de la efímera alegría proletaria,
libertad condicional en breve instante,
preludio de rutina agotadora.
Domingo gris soleado,
distracciones sin sentido,
miedo al tiempo de las sobras.
¿Y si hubiera tres domingos?
Analgésico para seguir buscando,
al bien descripto vil metal,
hay que pagar cuentas,
demasiadas para ser libre....
Otra vez la rueda gira,
a esperar que vuelva Venus.